He aprendido que el verdadero amor es aquel que se comparte día a día, sin pedirlo, sin esperarlo, he aprendido que la mejor manera de ser feliz es dando de lo poco que tengamos para aliviar el dolor ajeno, he aprendido que la mejor forma de enfrentar la vida es con un sonrisa, he aprendido a que los recuerdos de amor y alegría son la mejor herencia que pudiste dejarme con tu partida...
"Para gritar tu nombre no falta descubrirte toda, no falta recorrer tus entrañas ni conocer cada río que te da la vida, para gritar tu nombre no hay que estar al pie de ningún volcán ni en su cima, para gritar tu nombre no debo dudar que eres el paraíso, para gritar tu nombre basta con haber recibido aquí el primer aliento, el primer llanto, el primer suspiro, basta con cerrar los ojos y verte tal como eres, inmortal, gigante y bella, basta con encontrarme recostado en la grama para admirar tu cielo y respirar tu aire. Bastame con gozar la sonrisa de los niños que te tienen por madre, disfrutar del agua que me regalan tus nubes y sentir bajo mis pies la arena oscura de tus costas, si cuando niño sentía orgullo por pasearme cerca de tu quetzal de piedra, y hoy cuando recorro tu cuerpo accidentado aún me admiro por disfrutar cada cambio de clima, por disfrutar el horizonte, admirar cómo cambia tu vegetación kilómetro a kilómetro. Sí, aún me pregunto si vivir sobre este suel...
Comentarios
Publicar un comentario
¡Por favor no griten!