"Para gritar tu nombre no falta descubrirte toda, no falta recorrer tus entrañas ni conocer cada río que te da la vida, para gritar tu nombre no hay que estar al pie de ningún volcán ni en su cima, para gritar tu nombre no debo dudar que eres el paraíso, para gritar tu nombre basta con haber recibido aquí el primer aliento, el primer llanto, el primer suspiro, basta con cerrar los ojos y verte tal como eres, inmortal, gigante y bella, basta con encontrarme recostado en la grama para admirar tu cielo y respirar tu aire. Bastame con gozar la sonrisa de los niños que te tienen por madre, disfrutar del agua que me regalan tus nubes y sentir bajo mis pies la arena oscura de tus costas, si cuando niño sentía orgullo por pasearme cerca de tu quetzal de piedra, y hoy cuando recorro tu cuerpo accidentado aún me admiro por disfrutar cada cambio de clima, por disfrutar el horizonte, admirar cómo cambia tu vegetación kilómetro a kilómetro. Sí, aún me pregunto si vivir sobre este suel...
La vida no es nada sin sueños, si los tienes es un martirio si nunca luchas por hacerlos realidad.
ResponderEliminarY casi una utopía, está más cercano el fin de los tiempos...
ResponderEliminarUn saludo
Aunque no siempre se consigue alcanzar ese grado de optimismo.
ResponderEliminarUn saludo.
El privilegio lo tenemos, sólo hay que abrir bien los ojos y saber observar...
ResponderEliminarSaludos
Un privilegio el día a día.. un privilegio la vida mía...
ResponderEliminarEs cierto. Me encanta esa actitud. Es fantástico vivir :)
ResponderEliminarUn privilegio que hay que aprender a valorar.
ResponderEliminarUn saludo.
Privilegios son lo que tienen los reyes o personas distinguidas, para el vulgo en general vivir es un privilegio. Suerte.
ResponderEliminar