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En la entrada

A veces duermo al pie de la puerta, no por miedo, no por angustia,
no por esperar el tiempo de salir como loco hacia el horizonte.

A veces duermo al pie de la puerta, a veces triste, a veces tonto,
a veces solo duermo al pie de la puerta.

A veces paresco un perro esperando el momento para salir corriendo
buscando un árbol o un poste o cualquier lugar, a veces paresco un perro
que susurra sus ladridos para dentro, a veces duermo al pie de la puerta.

Mi madre me cubre y no me molesta, mi madre me cuida para que duerma
al pie de la puerta, no se si sabe, no se si lo imagina, quisiera que cuando
inicia a colarse el sol un contra luz de tu rostro apareciera al pie de la puerta.

Nunca sueño al pie de la puerta, solo pierdo los sueños que antes tenía,
no se a donde se van o escabullen por la rendija donde sopla el viento frio
de la noche, a veces duermo al pie de la puerta.

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