Ir al contenido principal

El vacío

Cuando duermo siento caer, flotar, volar, libre sin final, nunca termino de caer solo veo alejarse la luz de mis ojos como en un tunel profundo y oscuro que no tiene final.

Cuando duermo estoy en tus brazos, suaves, cálidos y delicados, el tibio viento de tu respiración brinda abrigo a mis sueños empalagosos de ilusión y faltos de sal, tus manos me frotan sin pudor haciendo de mi piel la tuya por un momento.

Cuando despierto veo a mi alrededor, mi vista asombrada, mis sueños rotos dan cuenta de la fantasía y de la irrealidad de tu estancia, y la crueldad de mi soledad.

Cuando la acepto suspiro como para tomar fuerza, aunque mi piel se enchine ante la realidad, aunque la tristeza asome por mis pupilas y mi corazón sufra de otro descalabro, aún te amo.

Comentarios